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sábado, 18 de marzo de 2017

ESTRENO: "La Bella y la Bestia" ("Beauty and the Beast", Bill Condon, 2017)



Ayer vi "La Bella y la Bestia" (en español, en 3D, acompañado por dos de mis mejores amigos y docenas de familias animadas). Sabiendo que para muchos está es una película esperada, en especial porque es una adaptación en vivo de una película animada que muchos consideramos como la mejor de los cuentos de hadas adaptados por Disney, esta reseña es algo diferente, porque la voy a hacer en formato de lista y dividida en cinco categorías...

Notas aclaratorias: 1) He visto muchas versiones de esta historia (y haré referencia a algunas durante estos puntos) y trabajé en la obra de Broadway para mi preparatoria, así que "La Bella y la Bestia" es parte importante de algunos de los años más bonitos de mi vida, así que le tengo mucho cariño a la historia, por lo que hablaré a detalle 2) No hay spoilers sobre la película nueva 3) Siéntanse con la libertad de saltarse las partes que gusten

LO PARECIDO

-"La Bella y la Bestia" está muy cercana en historia a la cinta de 1991, pero con algunos elementos adicionales de trama (y algunas cosas eliminadas debido a los requerimientos de filmar en vivo). Hay ocasiones donde se siente como un remake toma por toma, pero tiene suficiente autonomía como para sustentarse por si misma.
-Lo más impresionante desde el punto de vista de la adaptación es el increíble trabajo de vestuario y diseño de producción y escenarios. La aldea, el bosque y el castillo de la bestia son logros impresionantes de traducción a la realidad. El bosque, tan lúgubre y tenebroso, se ve tan real y le hace justicia a mi imaginación infantil; la aldea es tan bien reproducida hasta en los colores y el trazado del pueblo; el castillo de la Bestia es el mejor logro, porque incluye todas las estatuas góticas, adornos de enredaderas, bibliotecas de lujo, pinturas rasgadas y salas de trono de la versión de 91 y tienen una apariencia auténtica del estilo visual de Disney.
-El vestuario de los personajes es intachable. Los trajes de color rojo y oro de los sirvientes, el atuendo escarlata de Gastón (ahora con una genial levita roja estilo Capitán Garfio), los trajes azules de la Bestia que complementan bien su pelaje (y sus ojos) y, mas que nada, el vestido azul con blanco de Bella, el cual fue un deleite ver en pantalla. Lamentablemente, el vestido amarillo le faltó más trabajo en los hombros (ahí nuestra producción de preparatoria le ganó a Hollywood)
-Las canciones de la película original son respetadas con su letra, excepto por un par de cambios y algunas omisiones que se hicieron por los cambios a la historia. El nivel de respeto se extiende en el doblaje, pues dos actores del doblaje del 91 regresan, pero con papeles diferentes (Francisco Colmenero, quien dirigió el doblaje original, aparece como Din-Don, mientras que en la otra versión interpretó al narrador; Moisés Palacios, que interpretó a Din Don en la original ahora dobla al padre de Bella, Maurice)
-La escena de "Nuestro Huésped" es tan psicodélica, colorida y festiva como la versión animada. Eso en sí es un logro notable.
-La escena mas justamente icónica de la película es el baile entre Bella y Bestia. Aquí es reproducida con la misma magia y esos movimientos de cámara dinámicos que hacen que uno sienta que baila junto con los protagonistas. La ternura, romanticismo y belleza de la escena son tan potentes que la sala de cine se quedó completamente callada. La repetición final de la canción en versión coro al final de la película y la presentación del reparto en los créditos cierra con broche de oro la cinta.

CAMBIOS (Que me resultaron efectivos)

-La película ubica la historia de manera más explícita en el siglo XVIII, años previos a la Revolución Francesa. Se hace alusión a la invasión portuguesa durante la Guerra de los Siete Años, los personajes ricos se vistan a la usanza "Maria Antonieta" (pelucas blancas, maquillaje de polvo excesivo, lunares falsos, corsets y pantalones recortados). Más interesante, para mí, resulta el cambio a la manera en que Bella leer libros en su aldea: no existe una biblioteca retacada de libros, sino que va a la iglesia donde el benévolo sacerdote le presta de su colección de 8 o 10 libros. Esta limitación es sorpresivamente realista y justificada por el contexto de la época (en un pueblo donde la mayoría es analfabeta y sin tiempo para dedicarse a leer, una biblioteca como el de la cinta animada no tendría tanta justificación)
-Por lo mismo, vemos un poco mas de la sociedad aldeana y como los prejuicios de la época influyen en la opinión de que Bella es una chica rebelde: la instrucción escolar es exclusiva para los niños. A su vez, el hecho de que Bella y su padre no son originarios del pueblo (que, por cierto, se llama Villenueve, como la autora del cuento original) marca aún más la distancia entre padre/hija con el pueblo.
-El personaje de Bella es explorado de manera mas profunda y se añaden escenas que profundizan su fuerte determinación: hace una "escalera" de sabanas en un intento por fugarse del castillo e inventa una lavadora de barril que le facilita las labores y le da mas tiempo de leer (y enseñar a leer).
-La Bestia no es transformado desde niño...es transformado cuando ya es un adulto arrogante y superficial. No se específica cuantos años transcurren desde el hechizo, pero él y los sirvientes no crecen durante este período.
-Gastón es veterano de la invasión portuguesa y aparentemente llegó al grado de Capitán. Esto explica mejor el respeto y admiración de los pueblerinos que simplemente el hecho de que sea un atlético cazador. Asimismo, es un personaje más carismático y no tan obviamente enfadoso con el de la cinta animada. Sus actos impulsivos y su capacidad de manipulación y chantaje emocional le brindan un nivel adicional de verosimilitud a uno de los villanos más realistas de Disney.
-La película incorpora un elemento importante de la trama del cuento (y otras películas) que había sido eliminada de la versión del 91: Bella le pide a Maurice que le traiga una rosa después de que regrese de su viaje. Es el acto de cortar la rosa lo que mete a problemas a Maurice, más que el hecho de sentarse en el sillón.
-La escena donde la Bella y la Bestia hacen una guerra de nieve tiene un momento que en 3D es genial y que hizo que la sala no parara de reír por varios segundos. Fue un toque divertido.

CAMBIOS (Que no me resultaron satisfactorios)

-Las películas animadas tienen ventajas inherentes: tienen la libertad de mostrar cosas físicas y movimientos que son casi imposibles de realizar en vivo (al menos que la intención sea crear un mundo caricaturesco con personas). Es por esto que la mayoría de las escenas musicales se sienten limitadas y visualmente pobres. Una de mis escenas favoritas es la canción de "Gastón", la cual es sumamente divertida. Pero mucho del humor visual se pierde en la transición. Sucede con "Gastón" y sucede con muchas otras secuencias (como la "pedida" de la mano de Bella por Gastón o el rescate de Chip con la maquina corta leña) que son suprimidas o condensadas. Esto hace que a veces la película se sienta como ver una obra de teatro infantil, limitada por el escenario.
-La escena climática (la cuál yo regresé docenas de veces en mi VHS al grado de gastar la cinta) no es tan buena como la animada y sufre en comparación con la película del 91. Es más brutal y unilateral, y la conclusión (aunque hábilmente planeada y justificada) no es tan buena como en la original.
-Se escribieron canciones originales para la película y se decidió no incluir canciones de la obra de Broadway. Eso fue un error. Primero, porque las canciones originales de esta película no son particularmente memorables. Segundo, porque las canciones de Broadway si lo son y son pertinentes en las escenas en las que aparecen. Creo que se desaprovecho una oportunidad valiosa.
-Los sirvientes aparecen de manera reducida. Lumiere y Din Don, en particular, sufren al perder muchos diálogos, momentos e interacciones. Aunque la película dura dos horas, muy pocos minutos se les dedica a los entrañables personajes del castillo que, para muchos, son lo más memorable (y original) de la versión Disney.
-Se explica que el hechizo no solo convirtió al príncipe y a los sirvientes, sino que hizo que las personas del pueblo (incluyendo los seres queridos de los sirvientes) se olvidaran de su existencia y que el bosque sirviera para bloquear la existencia del castillo y las tierras adyacentes. Este es un intento por explicar porque los aldeanos aparentemente ignoraban la existencia de un castillo gigantesco a unos kilómetros de su pueblo, pero esto trae otros problemas. Al final se revela que entre los aldeanos hay parientes de sirvientes que tenían años sin saber uno del otro, pero estos giros resultan algo forzados e innecesarios. Se sienten como giros de telenovela o como adiciones chuscas al estilo de las obras infantiles que improvisaban cosas nuevas para variar las expectativas del público ya familiarizado con la obra.

CAMBIOS (Que aún no me decido como me siento al respecto)

-Asimismo, el castillo se encuentra en un invierno perpetuo, aun cuando en el pueblo es junio. Esto explica la aparente incongruencia de la cinta original, donde parece que transcurren semanas o meses en el castillo, pero solo un par de días en la aldea. Aunque esta justificación es interesante, el hecho es que se recorta el tiempo de convivencia de la Bella y la Bestia, así que su mutuo afecto sucede de manera más rápida que la original.
-Se le da mas historia a las vidas de Bella y su padre. Se explica porque viven en la aldea y porque sus vidas parecen cargar con sus propias pesadumbres (Maurice vive en duelo constante y se preocupa mucho por el bienestar y felicidad de su hija; Bella quiere conocer sus orígenes y desea conocer el mundo y las posibilidades más allá de su hogar). El cambio es bueno en tanto que le otorga una dimensión afectiva mas profunda a padre e hija, pero aún así las escenas del "origen" de Bella se sintieron algo más lúgubres para un cuento de hadas como este.
-Debido a que la película tiene un tono algo más "realista", Maurice ya no es inventor de aparatos estrafalarios y peligrosos, sino que elabora relojes artesanales muy bellos. Eso también tiene sentido argumental y temático (el tiempo es un motivo muy importante y se representa tanto por el uso de relojes como el de las rosas: los pétalos de la rosa determinan la suerte de la Bestia y los sirvientes; Maurice añora un pasado feliz y es atormentado por un momento que parece reproducirse eternamente, etc.) Se me hizo un cambio efectivo, pero extrañé el elemento de ciencia "steampunk".
-La hechicera (que más bien es una hada) que inicia la trama tiene una importancia que no es clara en la película hasta que se piensa o discute después. Pero muchos de los sucesos de la película se pueden explicar como producto de su intervención. La aparente crueldad de su encantamiento se puede explicar como una intervención semi-divina para encaminar de manera positiva a un príncipe descarriado que tiene mucho potencial bueno. Esta profundización del personaje del hada-hechicera es interesante, pero es tan ambiguo que se debe de buscar o descifrar de manera minuciosa.


LOS ACTORES

-Aunque el hecho de verla doblada obviamente implica que no escuché las interpretaciones de los actores prestigiados que interpretan a los objetos (Ian McKellen, Ewan McGregor, Emma Thompson, Stanely Tucci) ni pude escuchar cantar a los actores que, en su mayoría son neófitos (Emma Watson, por ejemplo), guiándome por las actuaciones físicas puedo decir que:
-Luke Evans es el más fuerte interprete de la película: a diferencia del Gastón del 91, este Gastón es más carismático y simpático, menos obviamente misógino y con un historial heroico que lo termina haciendo peligroso de una manera más sutil y malevola que el del 91. Evans tiene una gran personalidad y el aspecto física imponente perfectos para interpretar al villano más "querido" por la sociedad.
-Dan Stevens, que interpreta a la Bestia, no se que da cortó, porque su interpretación depende mucho de sus gestos y logran transmitir esa sensación de culpa, miedo hecho ira, inseguridad semi-adolescente y bondad oculta que terminan por ganarse al afecto de Bella y, más importante porque si la película no funciona, al público.
-Josh Gad y Kevin Kline como LeFou y Maurice, respectivamente, son buenas selecciones físicas para sus personajes. Como ya mencioné, ambos han cambiado para la adaptación. Gad es perfecto para interpretar el aspecto de admirador fanático, pero las escenas dramáticas le quitan mucho de su energía. Kline (un actor infravalorado que hace años que trabaja esporadicamente) le da una sensación de tragedia y tristeza al personaje, pero se extraña el elemento de científico "loco" y distraído del original.
-Emma Watson da al ancho con Bella: el color y estilo del cabello, el rostro y los ojos. Con Bella comparte dos de sus características de personalidad más importantes: la inteligencia y el carácter fuerte/imponente. Pero hay una tercer característica que le falta a Watson y que es esencial para Bella: su ternura. No quiere decir que la Bella de la película sea fría o que carezca de los sentimientos, pero sin duda la personalidad más formal de Watson evita que pueda transmitir la calidez que Bella necesita. Esto es más notable en las escenas donde interactúa con los sirvientes. Obviamente, Watson trabajó con pelotas de tenis y recito sus dialogos y actuó reacciones con personajes que no estaban presentes con ella. Eso presenta una dificultad específica para su trabajo. Tiene que sonreír y simpatizar con estos objetos, pero no logra con éxito y a veces se nota que lucha para sonreír con toda sinceridad. Creo que su trabajo aquí es dos terceras partes bueno, y una tercera parte regular. Puedo pensar en algunas actrices que emiten esta dulzures Disney-esca, pero sin duda Watson (tanto física como intelectualmente) es la actriz de alta popularidad que mejor encajaba con el personaje.


En resumen: ¿vale la pena ver La Bella y la Bestia? Sí, porque disfrutarán momentos mágicos y divertidos. Si son admiradores de la película original, se maravillarán con algunos elementos y hasta moverán los pies y susurrarán las canciones, como yo lo hice. Pero esta cantidad de fidelidad en tomas y de cambios en la trama terminan por quitarle algo del espíritu mágico a la película. La cinta de 1991 es tan imponente que la película se traza encima o en su contra. Cumple los puntos principales de lo que la gente esperaba, pero eso siente como un trabajo de ingeniería, más que narrativa pura. La película de 1991 se mantendrá como la referencia obligada, mientras que está versión será un complemento interesante, pero no necesariamente esencial. 8.5/10.

miércoles, 22 de febrero de 2017

ESTRENO: "La La Land" (Damien Chazzelle, 2016)



"Los musicales están casi extintos y el jazz es un género muerto". En forma parafraseada eso fue lo que ejecutivos le dijeron a Damien Chazelle cuando les mostraba un libreto que había escrito, un proyecto que lo apasionaba. No encontró ninguna compañía interesada en financiar una idea con tanta carga "muerta", especialmente viniendo de un realizador novato. Para no quedarse con las ganas, Chazelle debutó con un musical de bajo presupuesto y en blanco y negro llamado Guy and Madeline on a Park Bench. Un par de años después, su película Whiplash arrasó con todos los premios entre 2014 y 2015. El éxito de Whiplash aseguró dos cosas para Chazelle: que su siguiente película recibiría luz verde inmediata y que el público estaba dispuesto a escuchar a personas tocar, discutir y vivir el jazz.


¿Que cuenta la historia que tanto sueño le quitó a Chazelle en sus años neófitos? Es una historia familiar tanto para espectadores como para los que han vivido la experiencia en carne propia: dos jóvenes,  él y ella, que viven en Los Ángeles (conocida afectuosa y peyorativamente como La La Land...alusión a que es una ciudad de "mentira"--es decir ilusiones, mercadotecnia y fantasía--y también a que las personas que emigran ahí son personas que viven en las nubes y sueñan imposibles...y de paso, una referencia a la naturaleza musical de la película) porque buscan lograr sus sueños artísticos. Ella es Mia, proveniente de Boulder City, Nevada, quiere ser actriz desde que era pequeña; él es Sebastian, un pianista talentoso que vive por el jazz y cuyo mayor deseo es comprar el club donde solía trabajar y hacer que el jazz se mantenga vivo en ese espacio. Ambos se conocen, al principio no se caen bien pero el tiempo, la química y el conocerse más los lleva a enamorarse profundamente y apoyarse mutuamente con sus sueños. La añoranza del éxito y la felicidad es lo que provoca las escenas de canto y baile: los angelinos bailan tap sobre los techos de sus carros durante un embotellamiento, las tradicionales fiestas en Beverly Hills culminan en saltos sincronizados en albercas y los diversos parajes de Los Ángeles son el escenario principal donde los amores se manifiestan con bailes a la usanza de Gingers y Astaire.


Pero los detalles son más importantes que el todo. La música de la película está influenciada más por el jazz, el swing y ritmos latinos que por las orquestas y los teatrales a los acostumbrados. La La Land es un musical plenamente original, pues además de no estar basado en una producción, tampoco toma como fuente alguna obra literaria (como "Los miserables" o "El fantasma de la ópera") que le otorgue una dimensión épica. Esta es una historia de amor moderno en un contexto urbano y con personas que buscan el éxito con el uso de sus habilidades. Ahí la elección de Ryan Gosling y Emma Stone como protagonistas, neófitos en el canto y en el baile, evocando a películas musicales previas donde los cantantes y bailarines son amateurs (véase: Los paraguas de Cherburgo y Todo mundo dice te quiero) y por lo tanto sus canciones son más efectivas como manifestaciones de sus emociones y pasiones. Stone tiene una voz tradicionalmente bella que afina las sensibilidades naturales de su personaje, mientras que el registro inferior de Gosling le añade una sensibilidad introspectiva que su personaje carece en su faceta hablada, puesto que tiende a ser arrogante. En su tercer mancuerna como pareja fílmica, Gosling y Stone refuerzan una vez más el hecho de que son una pareja excelente, luminosos en apariencia, pero con una calidez y porte que los mantiene humanos. La gran hazaña de la película es que logra que me interese ver el desarrollo de una relación romántica del siglo XXI (las películas de amor moderno son mi tercer sub-género menos favorito, después de las películas de desastre y las películas de gore y tortura extremas) Cuando el clímax emocional de la película llega, se siente redondo y satisfactorio, aunque con una sazón agridulce que conmueve en vez de frustrar.


Al principio de la película me tomó un tiempo ajustarme a su realidad, no porque fuera un musical (he visto docenas de esos desde que tengo memoria). Mi problema inicial fue ajustarme a ver algo extraordinariamente cinematográfico con algo cotidiano (una ciudad reconocida, una historia de todos los días, una relación como miles) en estos tiempos donde parece que nada nos puede sorprender. Pero después de un rato, la magia surtió efecto. Los musicales hollywoodenses surgieron después de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, como una respuesta artística ante la destrucción y la desolación. En estos momentos inciertos, es bello tener una experiencia familiar pero embarnecida por elementos más bellos. Dos días después de verla, escucho la banda sonora de la película en YT, tarareo los temas ("City of Stars", más que ninguno), recuerdo con maravilla el baile en el embotellamiento (el cual esconde tres cortes, pero parece de una sola toma), el uso de los colores vibrantes, el estilo de montaje muy de los 50's (¡hasta fue filmada en formato de Cinemascope!) y lamentó haberme perdido (por salirme en un momento mal planeado) una escena importante donde nuestros personajes bailan sobre las estrellas. Entre más tiempo transcurría, más me gustaba La La Land y en estos dos días recuerdo con una sonrisa algunos momentos específicos y siento un nudo en la garganta recordando otros. Es cierto que aún así la película no es un !0" completo y quizás necesitaba ir más alla de la trama básica de sus dos personajes (y además, a veces la película es demasiado eficiente). Pero al final de cuentas, Sebastian resume uno de los temas de la película cuando dice que Los Ángeles es una ciudad que "venera todo, pero no valora nada". Aquí una película que valora muchas cosas: el pasado, el jazz, el deseo de triunfar, el amor que desdeña encadenar al amado, la alegría de vivir, cantar y bailar. La mejor forma de ver la película es dejándose llevar por este mundo similar al nuestro, pero más mágico, como a veces lo percibimos cuando el mundo parece impulsarnos o sonreírnos. 9/10