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lunes, 29 de abril de 2019

Avengers: Endgame (Joe y Anthony Russo, EUA, 2019)



El último capítulo de una de las aventuras narrativas más ambiciosas de la historia después de veintidós películas en once años, Avengers: Endgame es una montaña rusa de emociones y un logro impresionante, que ata los cabos de diferentes películas para un resultado satisfactorio en todos los aspectos. En cierta medida, es hasta curioso que demos por sentado la existencia del Universo Cinematográfico Marvel, tomando en cuenta la increíble empresa que resultó y, más importante, la increíble calidad de la obra en su totalidad al contar una historia serializada con personajes que se desarrollan de manera orgánica y profunda a lo largo de diversas películas a pesar de las diferencias en cuanto a libretistas y directores, sin mencionar que, a pesar de la idea falsa de la supuesta similitud de la mayoría de las cintas, diferentes tonos y matices.

Avengers: Endgame cuenta el fin de una era tras un cataclismo apocalíptico. La mitad del universo ha sido evaporado por el Titan Loco, Thanos, tras chasquear sus dedos con la ayuda de las Gemas del Infinito. Su intención de restaurar un balance en el universo para que pueda prosperar con este exterminio universal no ha sido exitosa. Mientras él vive sus días retirado en una granja, planetas como la Tierra se encuentran en un estado de descomposición y trauma social. Después de una increíble secuencia que cierra una parte de la historia, saltamos cinco años en el futuro y vemos como las personas luchan para salir adelante. El capitán Steve Rogers lleva a cabo sesiones grupales para sobrellevar el duelo y salir adelante; Natasha Romanoff coordina a los Vengadores sobrevivientes (incluyendo a Carol Danvers y Rocket Raccoon) para pacificar el universo; Tony Stark se ha retirado y asumido una vida familiar. Algunos viven vidas más oscuras, como Clint Barton, que ahora se ha vuelto un brutal justiciero que asesina a criminales para crear su propio balance, pues estos hombres viven y su familia no.

Es en este mundo nuevo, desolado y caótico, en donde una pequeña esperanza surge, gracias a una fatalidad cósmica (vislumbrada por el Dr. Strange en uno de sus 14 millones de escenarios) por parte de Scott Lang y sus experiencias en el reino cuántico. Es a través de una aparentemente descabellada idea a través de la que los Vengadores restantes (incluyendo también a Nebula, War Machine, Bruce Banner y un Thor destrozado por la culpa y el fracaso) buscaran arreglar lo que no pudieron salvar en su momento. Pero pagarán un precio temible, repleto de sacrificios y momentos que terminarán por definir el auténtico valor de sus personas.

Un final perfecto para la saga, Avengers: Endgame utiliza su propia historia como escenario final. En cierta medida, esta película es la que mas se siente como ver un comic en vivo, tanto por el concepto de su trama como por su desarrollo como por ciertos elementos visuales que le resultaran familiares a todos aquellos que crecimos durante los 80’s y 90’s con sus sagas épicas y grandes desenlaces. Pero, aunque el espectáculo es impresionante, Avengers: Endgame triunfa en sus momentos íntimos (que superan en cantidades a los de acción), momentos en los que vemos a personajes a los que queremos, estimamos o empatizamos enfrentarse a tremendas encrucijadas. El final del trayecto de los personajes, héroes y villanos, es conmovedor de diferentes maneras. Los hermanos Russo siempre fueron, a mi parecer, los mejores directores y narradores para la saga de Marvel, los que mejor comprendieron a sus personajes y que pudieron desarrollar una auténtica dimensión humana dentro de esta combinación de cine de acción con opera espacial y thriller político. 

Puedo decir verdaderamente que es su totalidad es una obra bien lograda, y supera los logros de otras sagas cinematográficas de muchas entregas, incluyendo Star Wars. No puedo decir mayor cumplido que ese.

sábado, 16 de marzo de 2019

NETFLIX: "Triple Frontera" ("Triple Frontier", J.C. Chandor, EUA, 2019)




Está crítica está traducida del inglés. Para leer la versión original hacer click AQUÍ


La guerra contra las drogas, habiendo crecido en el tamaño y la escala de una guerra "tradicional", se ha establecido como un ejemplo perfecto de un conflicto interminable. El gobierno de los Estados Unidos envía asesores cuyos consejos no mejoran las condiciones de los países latinoamericanos que han sido destrozados por la violencia y la corrupción institucional. Las compañías de seguridad privada también obtienen ganancias, pero es un trabajo que destroza el alma de hombres como Santiago "Papa" García (Oscar Isaac), un asesor hastiado que dirige un asalto contra las operaciones del narcotraficante Lorea. Los oficiales de policía son derribados por bazucas y fuego pesado, antes de que Santiago gane la pelea con un disparo preciso y calculado de su lanzagranadas. La precisión es uno de los motivos principales de esta historia, y aparece constantemente, imbuyendo todos los aspectos de las escenas de acción. Santiago gana la pelea en favor de la policía del país, que procede a ejecutar a la mayoría de sus prisioneros, después de que uno de ellos le ruega por su vida declarando que sabe que Lorea está escondido en la jungla, en una casa que resguarda todo su dinero en efectivo. Santiago verifica esta información con su informante, la bella Yovanna (Adria Arjona), cuyo hermano se ha involucrado en el imperio criminal de Lorea. Yovanna quiere que ella y su hermano queden fuera del alcance de Lorea, mientras que Santiago quiere salir de su vida, deseando cobrar dos grandes puntajes: matar a Lorea y tomar su dinero como pago final por toda una vida de soldados ingratos.


Santiago reúne a un equipo—al estilo de los Siete Samurais— de antiguos compañeros de las Fuerzas Especiales con quienes desea compartir el dinero y una misión final exitosa. Francisco "Catfish" Morales (Pedro Pascal), un piloto de personalidad práctica y cuya licencia ha sido revocada la revocación después de un arresto por tráfico de cocaína; el experto en artes marciales, Ben Miller (Garret Hedlund), quien se trabaja como luchador de MMA; y el hermano de Ben, el Capitán William "Ironhead" Miller (Charlie Hunnam), un devoto de la violencia que disfruta de sus habilidades y estilo de vida como "guerrero", y que tiene problemas para adaptarse a un estilo de vida civil, especialmente cuando es propenso a estrangular a las personas por no mover sus carritos en los supermercados. La reputación de William lo precede, ya que se gana la vida dando discursos motivacionales en diferentes bases del ejército, cuando Santiago presenta su oferta para liquidar a Lorea y tomar su dinero. William se unirá a él siempre y cuando convenza al capitán Tom "Redfly" Davis para que se una a ellos. Tom es un padre divorciado que fracasa en la venta de condominios y que lucha por pagar su pensión alimenticia. Él es el estratega del equipo, y tiene una mente sherlockiana. Es muy reacio a unirse a Santiago, pero su falta de dinero, las obligaciones familiares y la presión de sus compañeros finalmente lo convencen para aconsejar al equipo y unirse a ellos.

Triple Frontera es una película de robo militar que disfraza una tragedia griega sobre el destino, la codicia y las historias que nos contamos sobre nuestras vidas para motivarnos. El plan del equipo avanza y J.C. Chandor (director del gran El año más violento, Margin Call y Cuando todo está perdido) dirige estas escenas con una pureza de estilo y claridad, sus secuencias de suspenso respiran y se desarrollan a su debido tiempo. Las escenas de acción son realistas, rápidas y precisas. Triple Frontera es una película de acción que evita todos los vicios de las películas de acción del siglo XXI: no hay acercamientos extremos constantes, cámaras temblorosas, edición rápida o geografía confusa. Todo está tan claramente enmarcado como en un drama, porque eso es lo que es. Las cosas van bien para el equipo, y después van mal, deshaciéndose pieza por pieza. Uno está atrapado en un huracán de emociones: por un lado y por la naturaleza del género, esperamos que nuestros protagonistas logren su misión y obtengan el dinero que sienten que se merecen, y nos solidarizamos con ellos. Pero una vez que vislumbramos algunos de sus lados más oscuros y hacen algunas elecciones brutales, nuestra lealtad como espectadores vacila. Y ese es un resumen perfecto de la relación entre la forma en la que en el mundo real se romantiza a los soldados y lo que realmente hacen. En un momento dado, los personajes señalan que, sin tener una bandera en sus hombros, todo lo que hagan será considerado asesinato y robo. La línea es así de delgada.

En el guión de Chandor y Mark Boal, las ambigüedades reinan, e incluso algunos aspectos narrativos se mantienen intencionalmente en la oscuridad. Tom sospecha que Yovanna podría estar mintiendo respecto a su relación con Santiago. Ella insiste en que está diciendo la verdad. Tom sigue adelante, pero todavía cree que ella está mintiendo para encubrir algo. Esta sospecha no se resuelve, pero es uno de los muchos aspectos de la película que la hacen interesante. El número de tragedias y accidentes que ocurren en la película no se puede rastrear claramente a una sola fuente, aparte del hecho de que la misión no debería haberse llevado a cabo en primer lugar. Los defectos personales y la motivación de cada personaje ayudan a abrir el camino trágico de cada uno de ellos. Tom quiere que el dinero cuide de su familia y ya no sentirse como un perdedor civil hasta el punto de que ignora su lado lógico; William está poseído por el orgullo de guerrero y por su identidad como hombre de violencia que toma decisiones basadas en esta idea de sí mismo; Santiago habla de querer eliminar a Lorea porque es un virus que ha infestado el país, y quiere quedarse con su dinero porque siente que se lo merece después sus años de servicio como agente de la “policía mundial”, pero matar a Lorea no terminara la guerra contra las drogas o con la corrupción institucional, y será reemplazado por uno o más hombres como él, o algo peor, y su justificación moral para quedarse con el dinero de las drogas es extremadamente débil. Debo admitir que al principio me decepcionó el casting de Lorea, porque no le consideré una presencia intimidante o memorable, pero ese es también el punto: es un villano genérico, simplemente otro capo de la droga entre cientos. El verdadero antagonista de la película es la debilidad de cada personaje y la misma Providencia, que da y toma lo que considera oportuno.

Una película donde la elección de cada personaje es importante y cada acción tiene una consecuencia, Triple Frontera es diferente a muchas películas de hoy en día. Filmado en lugares maravillosos y con un sentido clásico de enmarcación fotográfica y de edición, es una digna secuela de excelentes películas de Netflix como El rey forajido. Esta es una película que desearía haber visto en la pantalla grande. Una gran película que disfrutaré en repetidas ocasiones y una buena heredera del “cine de la codicia” al estilo de El tesoro de la Sierra Madre.


lunes, 11 de marzo de 2019

Captain Marvel ("La Capitana Marvel", Anna Boden y Ryan Fleck, EUA, 2018)






Confundida y desorientada por sueños inexplicables, Vers (Brie Larson) agente de la Starforce para el Imperio Kree es entrenada por su mentor Yon-Rogg (Jude Law), quien la rescató de un accidente hace muchos años. Vers esta muy apegada a sus emociones, lo cual afecta su rendimiento en el combate cuerpo a cuerpo, aunque sus habilidades como guerrera aun son efectivas. La Starforce se encarga de proteger a los Kree de las amenazas externas, como los Skrulls, una raza alienígena con la capacidad de asumir la forma de toda vida a la que pueden observar, aun en el nivel genético. En una emboscada con los Skrulls, Vers es capturada y sus memorias analizadas. Dentro de esas imágenes, ella recuerda cosas que había olvidado y se percata de lo poco que sabe sobre si misma. Tras su escape, Vers llega al planeta C-83, conocido por sus habitantes como el Planeta Tierra, en el año 1995, y se encuentra con el agente Nick Fury, quien termina asistiéndola en su búsqueda por la verdad.

Tomando elementos importantes de la opera espacial, el primer acto de La Capitana Marvel evoca algunos de los momentos y sensaciones más fantásticas de La Guerra de las Galaxias y otros ejemplos importantes del subgénero. Brie Larson interpreta a Vers de manera sardónica y determinada, una soldado capaz de seguir sus instintos y guiarse por su propio compás moral. Su química con Samuel L. Jackson es excelente durante la porción de convierte de la película donde ambos actúan en modo de “pareja dispareja”. Aunando en esto, los elementos de ciencia ficción de conspiración (dado la naturaleza de los Skrulls y varios giros en la trama), hacen de La Capitana Marvel una de las películas más versátiles en cuanto a género. Conviene hablar poco de los detalles de la trama, pues parte importante de la cinta es en la revelación de algunos secretos, y aunque al principio pueden resultar confusos tantos  flashbacks inexplicados, poco a poco la narrativa de la película nos encamina en un trayecto narrativo claro.

Dirigida con gran capacidad por el dúo de directores independientes Anna Boden y Ryan Fleck, La Capitana Marvel tiene buenas escenas de combate cuerpo a cuerpo, que hacen buena dupla con los momentos emotivos. Algo que ayuda mucho es que los obstáculos a los que se enfrentan los héroes no son de carácter tan gigantescos como en películas recientes de superhéroes, lo que ayuda a crear una obra más centrada. El clímax resulta evocador de Dragon Ball Z, en especial cuando aparecía una nueva fase del super sayayinEl cameo de Stan Lee resulta uno de los más enternecedores de la saga y como de costumbre hay dos escenas post-créditos. La banda sonora orquestada y compuesta por Pinar Topak es de las mas memorables de las películas de MCU. La última escena post-créditos es un chiste, pero la escena que ocurre en medio de los créditos es de las memorables de Marvel. Carol Danvers es un personaje memorable, una heroína que de seguro inspirara a muchas pequeñas, no solo por sus capacidades físicas, sino por su templanza, iniciativa y sentido ético.

sábado, 26 de enero de 2019

NETFLIX: La noche nos persigue ("The Night Comes For Us", Timo Tjahjanto, Indonesia, 2018)


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The Night Comes For Us es un festín de acción ultra violenta elegante y con pocas interrupciones distribuido por Netflix. Es otro de los triunfos de la compañía de streaming 2018, y otra joya de la corona indonesia en lo que se refiere a películas de acción brutales, cinéticas y con coreografías brillantes. Dirigida por Timo Tjahjanto (Headshot) y protagonizada por tres actores de la duología de The Raid, Joe Taslim, Iko Uwais y Julie Estelle, esta es una delicia para los fanáticos de la acción.


En los mares del sudeste asiático, los Tríadas imponen su implacable control sobre los negocios ilegales (tráfico de drogas, tráfico de armas, tráfico de personas y otras empresas similares) al enviar seis delegados para asegurarse de que todo funcione correctamente en todos los países donde los Tríadas mantienen su dominio. Conocidos como los Seis Mares, estos ejecutores asesinan aldeas enteras si se atrapa a algunos pueblerinos robando la mercancía de los Tríadas. El gángster de Yakarta, Ito (Joe Taslim) es uno de los Seis Mares y es muy efectivo en su trabajo, hasta que un día se enfrenta a una pequeña niña llamada Reina (Asha Kenyeri Bermúdez), la única sobreviviente de su último exterminio. Ito decide perdonarle la vida y acribilla a sus propios hombres. Huyendo como traidor, regresa a Yakarta y con la ayuda de su ex mejor amigo Fatih (Abimana Aryasatya) y sus compañeros (incluyendo Zack Lee como el memorable "White Boy" Bobby) trata de obtener nuevos pasaportes y dinero para comenzar una nueva vida lejos del alcance de los Tríadas. Sin embargo, otro de los Seis Mares, Chien Wu (Sunny Pang) envía su propio ejército tras Ito y Reina, y manda personalmente al ambicioso ex amigo de Ito, Arian (Iko Uwais), para liquidar al traidor.


Lo que sigue a continuación es secuencia tras secuencia de quebrantamiento de huesos, degollamientos, destripamientos y destrucción de cráneos, mientras Ito y compañía luchan contra el suministro interminable de esbirros armados con cuchillos por parte de Chien Wu. Además de estos soldados desechables, Chien Wu tiene bajo su mando a un par de psico-lesbianas, Alma (Dian Sastrowardoyo, con un corte de cabello bob, el atuendo de Mia Wallace, la actitud desdeñosa de una villana de anime y un hilo filoso que usa como laso) y Helena (Hannah Al Rashid, caucásica con cabello largo estilo vikingo afeitado por un lado y una afición por los cuchillos kukri), que se encuentran entre los personajes badass más terroríficos que has visto. Para complicar las cosas es la apariencia de la increíblemente ruda Operadora (Julie Estelle), una mujer que monta en bicicleta con un traje de espía con chaqueta de cuero, que también hace trizas a varios matones y cuyos motivos son completamente diferentes a los de Chien Wu.


Escoger una escena de acción favorita en esta película es bastante difícil, porque hay un montón de ellas. Personalmente, disfruté bastante de la embestida en el apartamento de Fatih antes de la mitad de la duración de la cinta, y de las rudas peleas entre las damas guerreras. Joe Taslim es una fuerza de la naturaleza aquí, sangrando copiosamente y al mismo tiempo que siembra una destrucción increíble de una manera muy brutal. Él va cara a cara con Uwais, que en esta ocasión interpreta a un antagonista (aunque con conflictos internos). El telón de fondo de neon-noir en los clubes nocturnos de Macao y en los muelles de Yakarta fijan a esta película estéticamente dentro de la misma corriente que  las películas de Raid y las películas brillantes de Johnnie To como Fuk Sau y Drug War, por lo que no hace falta decir que la fotografía y el diseño de escenografía son hermosos. El uso de accesorios también es genial: si lo ves en la pantalla, se puede usar como un arma, incluso la red para la mesa bolas en una mesa de billar. Una advertencia justa para quienes están acostumbrados al cine de acción occidental tradicional de hoy en día: esta es una película extremadamente sangrienta que no recomiendo mirar mientras se come. Todas las formas creativas de cortar y cercenar cada parte del cuerpo se demuestran aquí y con realismo apabullador.


The Night Comes For Us es una película de Heroic Bloodshed exagerada en la que la trama, la motivación y la distinción entre los buenos y los malos se definen por una línea muy delgada: los buenos quieren salvar a una niña, los malos quieren matarla. Aparte de eso, los dos lados están involucrados en actividades criminales terribles y no tienen ningún problema en matar de manera extraordinariamente brutal a sus oponentes en el combate. Lance sus bobas expectativas de realismo por la ventana y aproveche al máximo el poder pulverizador, empapado de sangre, pero muy física y visualmente elegante de la acción indonesia. 

P.D. Se estrenó en mi cumpleaños. ¿Genial, no?

jueves, 17 de enero de 2019

MINI-RESEÑAS: "Spider-Man: Un Nuevo Universo" (Ramsey-Rothman-Pereschetti, 2018) y "Aquaman" (James Wan, 2018)

Spider Man: Un nuevo universo fue la película mas inesperada de 2018 para mi. No sabía de su existencia hasta poco antes de su estreno, vi el trailer hace un mes y antes de verla vi como recibía entre las críticas mas unanimente positivas que he visto en el año. Las tiene bien merecidas. Además de ser la mejor película animada de Estados Unidos este año, es una película excelente que además de exprimir mucho humor y acción pura a través del concepto del multiverso gracias a la magistral fusión de los elementos del cómic con los del cine, es una película dulce, conmovedora y maravillosa, que demuestra en pantalla la capacidad que tiene la historia de Spider Man (en sus multiples facetas) de despertar la capacidad heroica de todas las personas, sin importar las circunstancias extenuantes y nuestros limites personales. Miles Morales, los Peter Parker, Gwen Stacy, Peni Parker, Spider Puerco y, mi favorito, Spider-Man Noir...personajes que disfruté a lo grande ver en pantalla grande, como también disfruté el estilo meta-narrativo y juguetón de cómic a lo largo de la película. Y es una de las cintas familiares que trata de mejor manera el tema de la muerte, especialmente considerando que una de esas muertes es la de un peronaje muy querido. El cameo de Stan Lee es de los mejores y hay una escena post-creditos que rinde homenaje a uno de los mejores memes de internet.


  
Aquaman resultó ser otra sorpresa agradable. Los trailers habían sido decepcionantes y el record del DCEU básicamente se limitaba a un triunfo absoluto (el de la Mujer Maravilla). Sin embargo, Aquaman resultó ser una de las películas mas puramente divertidas del año. A pesar de un duro inicio (el maquillaje/manipulación digital rejuvenecedor a Temuera Morrison es aterrador, y la pelea de Nicole Kidman se veía completamente digital) la cinta agarró forma desde el combate entre Arthur Curry y David Kane, el futuro Black Manta. La decisión de Curry de condenar a Kane y a su padre es una de las mejores "historias de orígen" de un supervillano que he visto en pantalla. Black Manta y Orm, medio hermano de Arthur, son dos excelentes villanos con motivaciones excelentes (la escena en la que aparecen hologramas de las atrocidades del hombre hacía el oceano haría enfurecer a cualquiera). Como era de esperarse, Momoa despliega carisma y fuerza como Arthur, así como ternura, y tiene buena quimíca con Amber Heard. La historia y la estructura estan basados en la vida y leyenda del Rey Arturo; los reinos submarinos y las criaturas aterradoras que a veces lo habitan son dignas adiciones al canon fantástico/lovecraftiano; y la deuda con el cine de los 80's es sútil y efectiva, tanto por la música, como las conexiones con el cine de aventuras y acción y por el desenfado con el que trata las situaciones mas absurdas con seriedad total (sale Topo, octopús mascota de Aquaman, tocando la batería durante el combate del anillo del fuego; un momento magnífico). El gran acierto de la película es concentrar el conflicto entre hermanos y entre reinos sub-marinos y enfocarse sobre la diferencia entre un rey que pelea por su nación y un héroe que pelea por todos. (Como nota curiosa: en Spider-Man mueren tres personajes importantes...en Aquaman la cantidad es sorpresivamente menor)


Un Nuevo Universo recibe un 9.5/10 y Aquaman un 8.5/10. Espero ver las secuelas que haya.

viernes, 28 de diciembre de 2018

NETFLIX: Outlaw King ("El rey forajido", David McKenzie, Reino Unido, 2018)






Una de las sagas históricas más emocionantes y dignas de contarse es relatada en la película de David McKenzie, The Outlaw King (“El rey forajido”). McKenzie demostró tremendas aptitudes como director tanto de acción como de drama cotidiano en Hell or High Water, habilidades que le sirven de maravilla en esta película que recrea pasajes históricos con su dimensión humana y épica de igual manera. Sin tener un libreto tan pretencioso y preponderante como el que escribió Tyler Sheridan en su película previa, McKenzie se explaya a lo grande contando la historia de Robert Bruce, el héroe nacional más grande de Escocia, quien desafió la tiranía de Eduardo I para garantizar la independencia de su patria.

Los nobles de Escocia, tras una fallida rebelión, le rinden pleitesía y juramentos de lealtad a Eduardo I “Piernas Largas” (Stephen Dillane), quien aplica misericordia sobre sus nuevos vasallos, aunque recalca sus compromisos con rigidez y sarcasmo, además de estrenar una catapulta sobre el castillo de un noble que busca rendirse, simplemente porque pagó mucho dinero por ella. Existe una disputa por la corona escocesa entre dos miembros de una casa noble: John Comyn (Callum Mulvey) y Robert Bruce (Chris Pine). Bruce, cuyo padre (James Cosmo) es ex camarada de armas del rey, inteligente, valiente, caballeroso y viudo, y cuenta con una tensa amistad con el cobarde príncipe de Gales (Billy Howle), por lo que se le concede un beneficioso matrimonio con Elizabeth de Burgh (Florence Pugh), la hija del guardián del norte, como parte de que renuncie a sus derechos a la corona de una Escocia independiente. Bruce cumple con su parte del trato y se comporta respetuosamente con su nueva esposa, pero los altos impuestos de Eduardo y la captura y ejecución del gran líder rebelde William Wallace enfurece a la población escocesa y reinicia la rebelión. Un lamentable encuentro con Comyn le trae mas problemas a Bruce, pero el apoyo de la iglesia escocesa, su familia y muchos nobles—incluyendo a James Douglas (Aaron Taylor-Johnson), cuyos derechos nobiliarios son rechazados por Eduardo—lo llevan a su coronación como rey de Escocia, a brutales represalias por parte de Inglaterra, y a una lucha al margen del combate tradicional y que antecede las guerras de guerrillas de movimientos populares previos.

McKenzie se aparta de los moldes tradicionales de la narrativa fílmica tradicional para contar  esta historia. El rey forajido se siente como una película en donde los personajes históricos actúan como personajes de su época y de su tiempo, y al mismo tiempo se sienten como seres humanos auténticos, de carne y hueso. Pocas películas ambientadas en la Edad Media me han convencido de la autenticidad de sus personajes y de sus costumbres como lo ha hecho está película. McKenzie incluye detalles históricos que rara vez se han visto: los rituales matrimoniales y de coronación, los juramentos de caballeros (que incluyen jurar por unos cisnes vivos), la algarabía de los banquetes. La escena previamente mencionada conque inicia la película consiste de una toma larga en tracking (sin cortes aparentes) de ocho minutos en los que la cámara viaje dentro y fuera de una tienda mientras se discuten asuntos políticos, se estrena la catapulta gigante y se entabla un duelo de espadas “amistoso” entre Bruce y el Príncipe de Gales. Esto no es solamente una muestra de la habilidad técnica del director, sino que establece el mundo de la película, las relaciones de los personajes y el tono naturalista de la cinta. En muchos sentidos, la película se asemeja al Macbeth de 2015, dirigido por Justin Kurzel, tanto por su destreza visual, su elección en colores y locaciones y por su retrato vivo y carnal de una lucha por el poder. Las escenas de guerra son viscerales y cruentas, maravillosas por su dinamismo feroz. La batalla final en medio de un pantano, en particular, toma las características de un sensacional cuadro histórico.

En el centro emocional de la película, tenemos a Chris Pine en una excelente interpretación como Bruce. Astuto, enigmático, sagaz e inteligente, Pine tiene la oportunidad de interpretar a un personaje fuerte y heroico, pero muy humano. La relación con su padre y su familia, asaltada por la tragedia, es un excelente anti-reflejo de la relación disfuncional y rencorosa que existe entre el sociópata e incompetente príncipe de Gales y su tirano y maquiavélico padre (Dillane, por cierto, es maravilloso y a la par de la interpretación de Patrick McGoohan en Corazón valiente, solo que mas realista y menos villano caricaturesco). Su relación con su esposa por compromiso, Elizabeth, es muy bella y demuestra el enamoramiento progresivo y orgánico que se debía forjar durante este periodo, amor que crece tanto por el respeto que se forja entre dos personas íntegras y fuertes, como por el sentido de responsabilidad para con el reino y por el cariño hacia la pequeña hija de Bruce. Florence Pugh está cosechando buenos roles desde Lady Macbeth el año pasado, y continúa con su éxitos en este papel tan conmovedor, en especial cuando Elizabeth cae en manos del enemigo y debe enfrentarse a una serie de decisiones que la ponen al límite de la devastación (y dentro de una jaula que no solo es metafórica). Aaron Taylor-Johnson es el personaje que se roba cámara con su personaje cuasi-maniático, aunque no es una figura unidimensional del guerrero vengativo y atolondrado, sino un hombre cuyo nombre y familia querida han sido rutinariamente insultados y debe de limpiar su honra con el filo de la espada.

Aunque es maravilloso tener una película como El rey forajido disponible en Netflix de manera global, lamento que no haya sido estrenada en el cine, porque es una película digna de la pantalla grande como pocas la son. Desde el punto de vista de la veracidad histórica, es superior a Corazón Valiente, y aunque considero a está última película como una de las últimas grandes películas épicas del estilo clásico y una cinta muy entretenida, El rey forajido es mejor cinta en muchos sentidos, en particular porque centra su mundo moral en la relación que existe entre familia y tierra-país, más que en el abstracto concepto muy moderno de la “libertad”. Como sea, El rey forajido es una de las mejores películas que Netflix ha distribuido y de mis favoritas del 2018. Altamente recomendada.

lunes, 7 de mayo de 2018

RECOMENDACIONES DE NETFLIX: "Small Town Crimes" (2018) y "Shot Caller" ("El maestro del crimen", 2017)




Les recomiendo dos películas de crimen que  se encuentran disponibles en Netflix. “Shot Caller” (“El maestro del crimen”) es una película que se estrenó el año pasado y ha adquirido un gran seguimiento a pesar de poca publicidad, mientras que “Small Town Crime” se estrenó en enero de este año.


“Small Town Crime” (Eshom e Ian Nelms, 2018) es la historia de Mike Kendall, un alcohólico policía de una ciudad pequeña que fue despedido tras un trágico incidente. Perdido en un ciclo eterno de alcoholismo, su suerte cambia cuando rescata a una joven a la que encuentra atropellada en la carretera. Kendall entonces cambia su nombre a Jack Winter y ofrece sus servicios como investigador privado al abuelo rico de la joven, eventualmente revelando una conspiración de extorsión y asesinato que termina por amenazar a la familia de Kendall. “Small Town Crime” contiene un humor irónico y la atinada decisión de tratar cada momento y giro de tuerca de manera realista. La actuación protagónica del siempre confiable John Hawkes nos revela un hombre decente aprisionado por su adicción y sus malas decisiones. Un buen reparto que incluye a Octavia Spencer, Anthony Anderson, Clifton Collins Jr. y Robert Forster, la ágil dirección de los hermanos Nelms (los tiroteos son eficientes y realistas) y un buen soundtrack aderezan esta entretenida historia de un detective privado de pueblo chico.

Por otra parte, “Shot Caller” (Ric Roman Waugh) narra la desafortunada historia de Jacob Harlon (Nikolaj Coster-Waldau), un inversionista bancario que es enviado a prisión tras un desafortunado accidente que le cobra la vida a su mejor amigo. Advertido por su abogado de que en la cárcel debe darse a respetar desde el primer momento, la determinación e instinto de supervivencia de Harlon lo obligan a unirse a una temible pandilla afiliada a la Hermandad Aria. La historia está narrada en dos líneas de tiempo: una que cuenta la transformación del blandengue banquero en un pandillero temible, y la otra situada en los días después de su liberación de la cárcel, plenamente transformado en el musculoso, tatuado y despiadado “Money”.  El trabajo de Coster-Waldau es excelente, hábilmente mostrando la transformación de su personaje, quien decide entrar de lleno en el bajo mundo criminal con tal de proteger a su familia, con la que decide cortar relaciones para que puedan seguir adelante. Aunque hay elementos de la película que no son contados de manera completamente clara, y algunos detalles sobre la personalidad de Harlon no son exploradas de manera propiamente profunda, “Shot Caller” es, aun así, una película intensa de la que no se puede despegar y que contiene escenas de violencia brutal que cortan el aliento. “Shot Caller” tiene buenas similitudes con “Breaking Bad” y la excelente “Brawl In Cell Block 99”, y con está conforma una buena dupla de películas sobre el infierno penitenciario en Estados Unidos y las circunstancias burlonamente trágicas que orillan a hombres decentes e inteligentes a convertirse en villanos. Lake Bell, Jon Bernthal , Emory Cohen y otros completan un sólido reparto secundario.


sábado, 17 de febrero de 2018

Pantera Negra (Black Panther, Ryan Coogler, 2018, EUA)







“Pantera Negra” ofrece una excelente variación en la serie de películas de Marvel que la hace destacarse sobre la mayoría de las películas de la franquicia. El país ficticio de Wakanda en el que está ambientada la película es un país africano que nunca fue colonizado por los imperios europeos, y gracias a los ricos depósitos de vibranio que cayeron, literalmente, del cielo, los wakandianos desarrollaron una sociedad científica con tecnología avanzada. Su monarca y protector usa el traje de la pantera negra para luchar y proteger al pueblo wakandiano. El mundo desconoce que Wakanda no es un montañoso país tercermundista, sino el país más desarrollado del mundo. Manteniendo sus creencias y costumbres ancestrales, la película refleja una sociedad que si bien es utópica, representa los anhelos de las comunidades negras del mundo: autonomía, independencia y la preservación de una comunidad e identidad propias.

No es coincidencia que esta película no tenga cameos o apariciones de los superhéroes ya establecidos del universo Marvel. El rey T’Challa, su familia y sus vasallos se valen por si mismos, y los conflictos internos y externos a los que se enfrentan son conflictos que ellos mismos deben conciliar y solucionar. Hay detalles del género de espionaje que le dan una textura de intriga internacional y detalles de ciencia ficción que son maravillosos en el sentido estricto de palabra, pues representan un mundo futurista que causa asombro en el espectador. Pero el corazón de la película, y el factor que le da una profundidad a la cinta, es su calidad de tragedia shakesperiana. Los secretos e intrigas de la corte que se desarrollan en la película son propios de una tragedia clásica, y aunque el humor no falta, esta es la película más dramática y sombría que ha hecho Marvel y no hay momentos que desentonen. Mencionar quienes son los antagonistas de la película sería un spoiler; esta cinta es de esas que, entre menos sepas, mejor se disfruta, pues cada capa que se revela tiene su impacto.

El rico reparto pan-africano/internacional encabezado por Chadwick Boseman y Lupita Nyong'o representa los excelentes ideales de justicia, honor y ética que el género representa, y visto al través de los diferentes lentes de las posturas ideológicas emitidas por los personajes ayuda a crear una de las películas de superhéroes más filosóficas fuera de las cintas de Nolan, “Watchmen” y la trilogía del Capitán América. Los combates físicos que presenciamos tinen su buena dosis de adrenalina, pero las luchas internas que los llevan a actuar son aún más emocionantes.

viernes, 26 de enero de 2018

"Wheelman" (Jeremy Rush, 2017)

"Wheelman", película distribuida por Netflix y estrenada el pasado 20 de octubre, es una película de acción, crimen, suspenso y buenos giros de tuerca. Es una cinta sobre un "getaway driver", el conductor que se encarga de llevar a los asaltantes a los lugares donde comenteran un atraco para después ayudarles en la fuga. Como "Drive" y "Baby Driver", "Wheelman" es sobre un profesional consumado que debe lidiar con las traiciones y el poco profesionalismo de otros criminales. A diferencia de esas películas, sin embargo, nuestro anónimo protagonista (el genial Frank Grillo) es un tipo común y corriente que no es un infalible as del volante, y que además debe lidiar con los problemas tipicos del padre divorciado. 

Situada durante una sola noche y con cerca del 90% de la duración (unos breves 82 minutos) enfocada exclusivamente dentro de un automovil, "Wheelman" es una cinta de acción dura y segura, una película chapada a la antigua que cuenta una historia sencilla y la cuenta bien, con paciencia en desenvolver sus misterios y con esporadicos, pero efectivos, momentos de acción y violencia. Denle una vuelta cuando tengan chance.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Atomic Blondie (Atómica, David Leitcht, 2017)



La nueva era del cine de acción iniciado por películas como John Wick continua agarrando potencia, ahora gracias a Atomic Blondie (Atómica a secas en países hispanohablantes, haciendo género un título que se beneficiaría de utilizar la palabra “rubia” o “güera” para ser más memorable), película dirigida por David Leitch, uno de los co-directores de la saga del vengador de cachorros (el otro co-director, Chad Stahelski, nos regaló la excelente segunda entrega de John Wick a principios de año). Tanto Leitch como Stahelski trabajaban como dobles de stunt antes de dar el salto hacia la silla del director y ambos son gratas adiciones al gremio. Poseedores de un ojo inmaculado para el diseño de producción, vestuario y los encuadres, el mundo representado es uno donde alternan edificios y calles derruidas y las habitaciones futuristas con iluminación de neon, amén de elaborar escenas de acción filmadas al estilo claro, conciso y emocionante que se merecen. En contraste con el mundo de John Wick, situado en un asombroso bajo mundo con sus propias estructuras y métodos de comunicación y económicos, “Atómica” nos transporta al Berlín bifurcado de 1989, específicamente durante la semana previa a la caída del Muro. Optando por una recreación histórica, la fotografía también adquiere un tono más frío y clínico que va de la mano con su personaje principal, la agente británica del MI6 Lorraine Broughton (Charlize Theron).

Al principio de la historia, el agente británico James Gasciogne ha sido asesinado por un agente soviético, el maravillosamente nombrado Bajtín. Bajtín se ha quedado con un microfilme en donde están enlistados todos los agentes occidentales activos en Berlin. Aunque la Unión Soviética se encuentra al borde del colapso, la KGB desea obtener la lista para liquidar a todos los agentes enemigos y así saldar cuentas pendientes. Broughton es asignada por sus superiores, “C” (James Faulkner) y Eric Gray (Toby Jones), a viajar a Berlín para recuperar el cadáver de Gascoigne y ponerse en contacto con el jefe de la sección berlinesa de MI6, David Percival (James McAvoy). Pero al llegar las cosas se dificultan: Lorraine es detectada de inmediato por la KGB—liderada por el brutal Bremovich (Roland Moller) —y es seguida por la policía local, vigilada por una bella y misteriosa mujer francesa llamada Delphine Lasalle (Sophia Boutelle) y debe lidiar con las excentricidades de Percival, quien tras años de vivir en Berlin ahora se viste y comporta como un neurótico rebelde local. La seguridad de la inteligencia occidental queda en las manos y la iniciativa de Lorraine, lo que lo lleva a investigar en ambos lados del muro y utilizando información de agentes locales como el Relojero (Til Schweiger), Merkle (Bill Skarsgard) y el informante de la Stasi, Spyglass (Eddie Marsan).

A diferencia de John Wick, cuyas aventuras siempre son directas y van al grano, Atomic Blondie tiene una gran cantidad de complicaciones, traiciones y contra-traiciones. Además, cuenta con dos o tres capas narrativas que pueden ser desorientadoras y en ocasiones entorpecen un relato que necesitaba un dinamismo que correspondiera a la acción en pantalla y a la actitud de Lorraine. El peso de estas complicaciones termina por causar una confusión que solo se disipa si uno arma el rompecabezas durante la película o permitiéndose unos momentos en el día para meditarlo. Sin duda, este es un caso en donde un énfasis en el estilo sobre la sustancia hubiera sido más benéfico.

Pero cuando la película se deja llevar por el estilo en verdad es una experiencia disfrutable. Las escenas de combate entre Lorraine y el ejército de contrincantes son dignos de verse en pantalla grande. La coreografía de Leitch tiene sus paralelos con las que se utiliza con Keanu Reeves (uso de las manos sobre las muñecas para contrarrestar el peso del enemigo, la utilización de armas de fuego como armas de golpe o para tomarse del agresor, piruetas sobre los cuerpos de enemigos más grandes), pero Charlize Theron nos hace sentir el dolor de cada golpe que recibe y una agilidad de gato en cada golpe que da pavor. La mejor pelea de la cinta es una secuencia de diez minutos que parece estar filmada en una sola y que nos lleva desde los decaídos escalones de un complejo apartamental hasta las calles repletas de manifestantes. Al final de este excelente combate, Lorraine a duras penas puede caminar, y menos lanzar mas golpes. Hay otras escenas destacadas, como un combate con manguera, un tiroteo en un hotel y una pelea que toma lugar detrás de una pantalla que muestra la película Stalker, de Tarkovsky, sin duda un homenaje inesperado.

Lorraine Broughton es un personaje de acción memorable. Tiene todas las cualidades de los super-agentes británicos que tanto estimamos, incluyendo el sarcasmo, las capacidades poliglotas, un imparable sentido del deber, dudas filosóficas sobre su trabajo (el aspecto temático de la película mas importante, y que debió ser explotado más, es el hecho de que estas agencias estan tan preocupadas por ganar y fortalecer la posición de sus gobiernos, mientras que los movimientos sociales ocurren a traves de la organización civil) y una habilidad para seducir a quien deseen con tal de conseguir más información. Lorraine es bisexual, y de hecho es interesante como este aspecto es tratado de manera natural y práctica. Todo sobre Lorraine es pragmático, excepto, quizás, sus atuendos, los cuales tienden a ser de un esquema blanco y negro y cuyo atractivo estético va de la mano con los escenarios entre realistas y neo-futuristas del ambiente en que se desenvuelve (mención especial merecen su habitación de hotel, un bar donde establece dos contactos importantes, la sala de interrogación y un aeropuerto). La banda sonora es la mejor recopilación de canciones del año, junto con Baby Driver, una colección de joyas de Rock, New Wave y Pop electrónico de Alemania, EUA y el Reino Unido.

Aunque una trama menos complicada hubiera favorecido más a la película, Atomic Blondie es entretenida y contiene una gran belleza audiovisual que necesita ser experimentada en el cine. Esperemos que Leitch y Stahelski sigan deleitándonos con sus mundos llenos de acción indomable por mucho tiempo.